Después de treinta días usándola a diario en un piso de tres habitaciones con dos gatos, la primera impresión se mantiene: aspira bien, pero lo que de verdad la hace recomendable es lo fácil que resulta vaciar el depósito y lavar el filtro. Ni una sola vez he tenido que pelearme con el cepillo para desenredar pelos. El ruido es aceptable para un modelo de esta gama, y el consumo en la factura no se nota. Lo que menos me convence es el cable, que se engancha con frecuencia en las patas de la mesa del comedor.